sábado, 9 de marzo de 2019

LA TAREA PENDIENTE


Si alguien hubiera soñado en un proceso de destrucción de todas las instituciones de nuestro pais en tres años de la manera en que esta banda de fascinerosos lo está consiguiendo...habría sido acusado de enfermedad mental o delirio diabólico. Y sin embargo eso está ocurriendo en Argentina desde diciembre de 2015. ¿Cómo pudieron hacerlo? Pregunta de difícil respuesta, al menos si buscamos una. Tal vez habría que sostener la pregunta mucho tiempo, desdoblarla en muchas y esperar que la insistencia asome algún resquicio de solución al acertijo. Porque una sociedad mínimamente organizada tiene recursos de protección de sus sistemas de convivencia; lo que llamamos "institucionalidad", es justamente el conjunto de normas que, cuando no se cumplen, aparecen los "anticuerpos" (ese término que acuñó alguna vez Perón) que accionan para volver todo a la normalidad (o sea a la situación social en la que las normas no se violentan). Bueno en la Argentina de estos días, parece que todo eso falló. El buque se hunde y no alcanzan los botes salvavidas. Una economía con rumbo de inevitable default, una destruccion del aparato productivo generador de trabajo y consumo en caída libre, un periodísmo cómplice y profundizador demencial de la grieta que, decian, habian venido a cerrar, un poder judicial que desbarrancó totalmente y sólo promete profundizar aun mas la violación de todas las normas jurídicas, una política represiva que apunta incluso a dejarnos en manos de un ejercito con sus armas vueltas hacia el pueblo como en las peores épocas, presos políticos, gente detenida sin indagatoria y sujeta a que su libertad se negocie según lo que declare, una política exterior genuflexa ante el Imperio, ciencia y educación sin recursos, salud sin recursos...¿qué más?. La lista es interminable. Han sido (y siguen siendo) muy minuciosos en el avasallamiento y la destrucción. Hay una porción creciente de la población que tiene consciencia de esto que nos está pasando. Todavía no mayoritaria, pero es cuestión de tiempo. Pero aún en ese estadio futuro deseable (en que esa consciencia crezca y se transforme en esa marea revolucionaria que desee borrar a esta pesadilla de la faz de nuestra patria) surge la terrible pregunta: ¿Cómo transformamos esa consciencia en poder? Y una segunda pregunta, y tal vez más inquietante: ¿Cuál deberá ser el grado de profundidad de los cambios que propongamos que aseguren que esta lacra no regrese jamás a usurpar el poder político? No necesito decir que no tengo respuesta para esas preguntas...deberemos buscarla juntos a través de la lucha y la reflexión política que preceda y acompañe a esa lucha. Cuando digo transformar consciencia en poder, estoy reconociendo que, los de abajo, no tenemos poder. Es decir, aún no tenemos el poder necesario para darles la patada en el culo cósmica que se merecen. ¿Y por qué no tenemos poder los de abajo? Porque nuestras instituciones han sido concebidas para conceder sólo un poco de poder, algo como para frenar la bronca, para desalentar el descontento, para impedir que se canalice eficazmente como fuerza transformadora. "El pueblo no delibera ni gobierna, sino a través de sus representantes"...dice. Y nos enseñaron a incluso, emocionarnos cuando leemos o escuchamos esa inmensa claudicación que yace internalizada en nuestros corazones. Claro, los representantes siempre son un grupito, comparados con toda la población. Fácil de controlar ese grupito. y si se complica, ya esta disponible ese lugar sagrado QUE NO SE CONTAMINA CON NINGUNA VOLUNTAD POPULAR: EL PODER JUDICIAL DE LA NACION, indemne a la democracia, verdadera reserva "moral" de la Nación (la de ellos, la de los dueños). Compañeros, la tarea que nos espera no debe ser minimizada. Cuando recuperemos el poder político (no tengo dudas de que eso sucederá), ese poder popular deberá ser revolucionario. Deberemos profundizar el proyecto virtuoso del los años de Nestor y Cristina atacando las bases mismas del poder REAL de nuestra Argentina: el poder de los dueños de la tierra el poder comunicacional hegemónico, el poder de la banca insaciable, el PODER JUDICIAL MAFIOSO, el poder de los servicios manejados por el Imperio y en contra de los intereses y la libertad del pueblo... De nada (o de muy poco) sirve tomar el poder político si dejamos intacto el PODER REAL.

martes, 9 de mayo de 2017

HUMANISMO Y NEOLIBERALISMO



¿QUE PROYECTO HUMANO ESTA DETRÁS DE LA GESTION MACRISTA?  (Publicado por primera vez el 3 de abril de 2016)


Ante los generalizados e incesantes despidos de miles de trabajadores estatales (y también privados, como una consecuencia del derrame recesivo) cabe que nos preguntemos qué quieren, qué buscan, más allá de la obviedad de la mera recuperación de la renta de los poderosos de la que se sintieron injustamente despojados durante la década kirchnerista. Si buscamos una síntesis, una idea fuerza que inspire la gestión macrista, deberemos llegar a una conclusión ineludible: lo humano no existe para ellos como valor a respetar.


El neoliberalismo implica un desplazamiento de los valores desde lo humano hacia lo monetario, es decir, la soberanía se desplaza desde la política hacia el mercado. Son las fuerzas del mercado las que asumen la conducción del pais. En la mayor parte del mundo no interesa lo que usted vote. Porque gane quien gane, las recetas neoliberales son las mismas. En la Argentina no era ésa la situación, no reinaba el neoliberalismo, el acento estaba claramente puesto en las personas. No se perdió ni un puesto de trabajo durante la gestión kirchnerista, al contrario se crearon decenas de miles. Pero eso cambió drásticamente a partir de las últimas elecciones, en cuya campaña publicitaria nadie le dijo a usted, votante de “Cambiemos”, que votaba por el regreso del neoliberalismo, al contrario lo negaban todo el tiempo y lo invitaban a “sumarse” a “ir juntos” y demás boludeces estilo gurú barato. Está claro que le mintieron descaradamente. Los CEOS se apoderaron de la gestión (y esa es la perfecta caracterización del neoliberalismo) y las medidas se disfrazan mediante toda clase de eufemismos. Le llaman sinceramiento, hablan de mejorar la competitividad, de la mano invisible del mercado que logra mágicamente el equilibrio. Pero ojo, no se trata de la mano invisible, (o sí, es invisible porque la esconden ellos) no es un mercado libre que permite que actores equivalentes compitan en condiciones similares. Es el mercado manejado por actores monopólicos u oligopólicos que, como no es regulado ni por el estado ni por la competencia, genera una desmesurada transferencia de recursos en favor de esos mismos actores y en desmedro de los asalariados.


Pero este enfoque ni siquiera se toma en cuenta por los inspiradores de estas políticas. Para ellos no hay personas, hay gastos a reducir. Por eso despiden gente y desmontan oficinas sin tener en cuenta la importancia de lo que gestionaban (aunque, vaya casualidad, desaparecen las mas virtuosas en lo que hace a los intereses del pueblo). Entonces, cuando uno se amarga y entristece e indigna porque ve detrás de cada despedido a una familia, chicos que deben seguir alimentándose, yendo a la escuela, y no entiende como eso no se tiene en cuenta; la explicación es sencilla, han hecho desaparecer a las personas que están detrás de cada despedido, pero esto es un hecho previo en sus mentes miserables, porque en la percepción de ellos solo hay números.


En una época espantosa que todos recordamos con horror, los seres humanos desaparecían físicamente. Ahora se les permite seguir viviendo, pero se los desaparece desde el punto de vista social, se los excluye de la posibilidad de ser útiles, de servir a los otros. Y ni siquiera se intenta contenerlos, no tienen para ellos "entidad" (frase terrible de Videla), no entran más a sus lugares que eran, hasta ayer, sus espacios no solo de generar recursos para vivir, sino sus lugares de contribución, de inserción social y productiva. Ni se les pasa por su sucia y casi vacía cabeza preguntarse que va a pasar con toda esa gente.


Y todo para buscar un "equilibrio" que es una ilusión, una quimera. Porque además son tan ineptos, están tan en bolas, que nada les va a salir bien, esperan mágicamente que algo que venga de afuera los salve y para eso corrompieron voluntades en la legislatura. Voluntades que eran proclives a dejarse torcer. Y que se entregaron tan fácilmente, tan sin pedir nada a cambio (entiéndase, nada en el plano de la política) y además, y eso es lo mas trágico, inútilmente. El mundo no nos va a ayudar. Eso no pasó nunca cuando se aplicaron estas recetas, y no va a pasar tampoco ahora. El mundo en crisis cooptado por el mismo proyecto neoliberal (y justamente por eso está en crisis) sólo aparecerá (si llega) para hacer negocios mas rentables que los que ya está haciendo y que se basan inexorablemente en la mas abyecta explotación de los seres humanos. ¿Cuál es el lugar que se le asigna a los de abajo? Ninguno, no figuramos en la lista. No hay lugar para nosotros. Nos despidieron. No tenemos, para ellos, entidad.


Pero claro ésa es la percepción (o la carencia de) de ellos. Nosotros sí tenemos entidad. En realidad somos la entidad de la Nación. Porque una Nación, no es un territorio, no es un mar, no son unas montañas. Es decir no son sólo eso. Una Nación es fundamentalmente un pueblo, que se constituye a sí mismo haciéndose visible, gritando sus ansias, su clamor por justicia, por igualdad, por la oportunidad de vivir dignamente. Los grandes movimientos populares son eso, grandes, porque visibilizan a los invisibles de siempre. Eso hizo Perón, eso hizo Evita. Y también lo hicieron Nestor y Cristina incorporando a millones a la mera vida. Millones de jubilados, millones de chicos con AUH, millones de netbooks…un país entero de pie frente al mundo, mostrando realizaciones inéditas para un país periférico.


A los que nos piden paciencia, a los que dicen “démosle tiempo”, respondemos que eso es una falacia, cuanto mas tiempo les demos, peor va a ser, porque es su misma filosofía la que es una basura, no es humanismo lo suyo. Ellos creen que nuestros derechos son una usurpación de los de ellos. Aunque los nuestros sean meramente vivir con dignidad y los de ellos estén inspirados en una codicia infinita que los lleva a querer enriquecerse obscenamente mas allá de toda medida.


Recuperar todos esos derechos que están tan amenazados hoy en día, es un deber que no tenemos que dejar de lado, no sólo por nosotros y nuestros hijos, lo que ya sería suficiente motivación, sino por todos los que lucharon incansablemente en el pasado.


La lucha debe ser nuestra manera de demostrar que existimos, que no nos vamos a dejar avasallar por unos mercenarios de cuarta, que sólo por un accidente de la democracia bastardeada por la hegemonía mediática, han usurpado ese lugar que tan dignamente ocuparon Néstor y Cristina

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lunes, 8 de mayo de 2017

NO VA A ANDAR.
No va a andar...era un latiguillo que se repetía en cada programa, a cada rato. No recuerdo cual era ese programa cómico televisivo, tampoco su protagonista (tal vez Olmedo). Pero era el remate de una situación que, se adivinaba, conducía a un estrepitoso fracaso. Y era gracioso, uno se reia porque el humor no sólo se alimenta de la sorpresa, sino que parece que la expectativa de lo que inevitablemente sucederá, también provoca la risa. No va a andar, es lo que, también hoy en día, todo el tiempo, uno percibe, cuando escucha, cuando ve, cuando se entera de lo que han dicho que va a pasar, de lo que prometen, estos adalides del disparate que se disfrazan de funcionarios del gobierno nacional. Pero no da risa.
Un estado que se propone como solucionador de los problemas de “la gente” tiene que procurarse recursos para lograrlo. Y esto es así porque en un sistema capitalista los estados no gestionan empresas que generan plusvalía, o sea productos que al venderse en el mercado den una ganancia. En general gestionan empresas de servicios, salud, educación, seguridad; todas que no generan recursos, sino que los consumen. ¿Y cuál es la fuente de recursos genuinos que tienen los estados? Sólo los impuestos. Que son los dineros que pasan del bolsillo del contribuyente a las arcas del Estado. Pero veamos, hay distintas clases de contribuyentes.. Simplificando la cosa, hay contribuyentes que disponen de recursos suficientes como para que su contribución no modifique significativamente su vida de todos los días. O sea pagarán impuestos recurriendo al dinero que les sobra. Otros, llegan a fin de mes con muchas dificultades, inevitablemente deberán elegir de qué se privarán para lograr una vida decorosa. Y finalmente están los otros, los que están realmente abajo, que son los que pelean cotidianamente para que sus hijos sigan yendo a la escuela, o para que coman todos los días o meramente para no dejar de vivir. Esta breve clasificación tiene por fin que entendamos las diferentes consecuencias que surgen cuando un estado decide cuales son los sectores que sufrirán la principal carga impositiva en un país capitalista. Pero además, destruir un mito que inexplicablemente se ha instalado en las mentes de muchos. Ese que se sintetiza en la frase: “el estado no tiene por que meterme la mano en el bolsillo, el dinero es mio, yo me lo gané y hago lo que quiero con él”. Esta frase se repite constantemente cuando uno le pone un micrófono delante a un gran propietario rural que sueña con un estado que no le cobre ni un centavo de retenciones. Un estado ilusorio, porque se le exigirá además que suministre rutas, comunicaciones, seguridad etc, sin que se entienda de dónde sacará los recursos ese estado desfinanciado por los únicos que tiene excedentes para sostenerlo.
Entonces, el gobernante debe saber discernir como dirige su gestión impositiva. No sólo para que le cierren las cuentas. No sólo porque hay razones humanitarias para que no haya personas que no tienen para comer. Sino por simples cuestiones técnicas. Toda transferencia de recursos hacia la base de la pirámide es virtuosa en el sentido económico de la palabra. ¿Por qué? Porque se trata de sectores que tienen necesidades reales, de satisfacción ineludible. Deben comer, vestirse ellos y sus hijos, que tendrán que también ir a la escuela. Todos los recursos que el estado vuelque en esos sectores, regresarán al estado bajo la forma de impuestos al consumo que se potenciará, junto con el crecimiento de toda la economía del país.
Esa fue la política económica que se impulsó en la Argentina a partir del kirchnerismo. Ese fue el “milagro argentino” que sacó al país de la nada del año 2001 y lo llevó a 2015.
Todo el proceso, mas allá de las insuficiencias y errores, fué virtuoso. Todos conocemos lo conseguido en esos doce años: incremento del PBI en mas del 100%, mas que duplicación de las PYMES, reduccion del desempleo hasta un 5,9%, inversiones en ciencia y tecnología como nunca antes, repatriacion de cientificos, construcción de escuelas y universidades en numero y calidad inéditas, satélites fabricados en el pais, vacunas, programas sociales nunca antes vistos, etc. etc. etc. ¿Cómo se logró todo esto? ¿Tal vez tomando deuda externa? No, por el contrario el pais se desendeudó como nunca antes. Se consiguió porque se lograron recursos propios basados en un mercado interno que se potenció gracias al circulo virtuoso: mayor consumo de los de abajo, industrias que se crean para abastecerlo, créditos subsidiados, paritarias libres que siempre le ganaron a la inflación, control de flujo de divisas para impedir o al menos disminuir la fuga... Además, dado que los pagos de la deuda externa asfixian la economía, fué necesario hacer algo al respecto. Y Nestor no sólo logró una quita inédita en las deudas con los fondos buitres, sino que canceló la deuda con el FMI, para librarnos de su tutela.
Todo eso se volvió para atras en este des gobierno de Cambiemos. Un Estado en proceso de disolucion que regaló recursos a los de la cima de la pirámide (sojeros, mineras, autos de alta gama, impuestos a los bienes personales etc). Un Estado que restringe el consumo todo el tiempo por todas las maneras posibles: limitación de los incrementos de las paritarias, destruccion de PYMES por liberación salvaje de las importaciones e incremento de las tarifas por eliminación de subsidios y por destrucción creciente del mercado interno...
En suma, un Estado desfinanciado que sólo se le ocurre recurrir al crédito externo para tapar los agujeros financieros que su desastrosa gestión provoca. Una deuda que ya se incrementó en este año y medio de gestión en casi 80000 millones de dólares. Y si usted se pregunta donde están, además de pagarles a Paul Singer y cómplices mas de lo que pedian, la fuga de divisas es record en estos escasos 17 meses de pesadilla. Pero como las cuentas siguen siendo deficitarias, se ve obligado (por su ideología) a ajustar a los sectores de la base de la pirámide. Pero esos son los que consumen dentro del pais, son los que incrementarían la recaudación impositiva si aumentaran su capacidad de compra. Un señor dueño de campos de soja que logra excedentes gracias a que le perdonaron muchos dólares, probablemente gaste esos excedentes en bienes importados (BMW o Mercedes) o en viajes mas frecuentes al exterior o en giros a paraisos fiscales (no tiene obligación alguna de liquidar sus divisas en el pais hasta 10 años, ¿que tal?)
Por todo eso, cuando uno los escucha prometer futuras reactivaciones basadas en inversiones externas (que uno no concibe que alguien desee inveritr en un pais que tiene el 50% de su capacidad productiva ociosa y un mercado interno en declive y cuyos salarios - todavía - son demasiado altos en relación a los que se consigue pagar en otras economías mas desiguales) y ni se les ocurre echar mano a los impuestos que alegremente perdonaron a sus amigos, sino que, por el contrario siguen transfiriendo recursos a los dueños de las empresas de servicios (gas, electricidad, agua, amigos todos o directamente funcionarios) con lo cual queda aún menos guita en el bolsillo del caballero y en la cartera de la dama...cuando uno los ve con ese desparpajo del imbécil, con esa ignorancia estentórea del que cree que es impune porque todos somos boludos...uno dice NO VA A ANDAR. NO VA A ANDAR, REPITE UNO QUE YA DEJO HACE RATO DE SER BOLUDO. Pero ya no da risa. Y por eso uno sale a la calle, sale a manifestar, a gritar, a mostrar su indignación. Pero también sale a fundirse en el abrazo de los compañeros, que son lo único que reconforta en este pais que espera, que necesita que volvamos.

martes, 12 de julio de 2016

TARIFAS "ATRASADAS"

-Y que querés, si en diez años nunca tocaron el precio de las tarifas. Estaban atrasadísimas.
-¿Y?
-¡Como Y!
- Y si. ¿Cuál era el problemas en que "estuvieran atrasadas? ¿Acaso faltaba energía electrica, agua, gas? En energía eléctrica se incrementó en un 37% en los últimos 6 años la generación. O sea que las tarifas "atrasadas" no impidieron que se incrementara tanto la generación como la distribución.
-¡Pero estaban atrasadas! ¡Eso no puede ser!
-Estaban atrasadas porque el estado que tenía como prioridad la inclusión y el desarrollo, había decidido poner ese dinero para que tanto las industrias como las personas pudieran tener mas recursos en el bolsillo. Entonces las industrias podian producir de manera mas competitiva, y las personas consumir esos productos que se fabricaban en esas empresas.
-Claro... muy fácil...¿Y el défitit fiscal?
-Estaba dentro de los parámetros normales para un pais de las características de Argentina. El gobierno actual incrementó ferozmente el déficit fiscal eliminando las retenciones a los agroexportadores, a las mineras y los impuestos a los consumos suntuarios. Y las regulaciones a los ingresos abusivos de los bancos. Y permite la salida irrestricta de divisas. Entonces, no me jodas...le importa un pomo el déficit fiscal. El aumento criminal de las tarifas tiene dos motivos: transferir recursos hacia los empresarios del sector y quitarselos de los bolsillos de los asalariados. Y quitar competitividad a las PYMES para que se fundan y aumentar el desempleo.
-¿Y por qué haría eso un gobierno que quiere mejorar la vida de la gente y que dice que le interesa el desarrollo?
-Porque miente. Le miente al pueblo, pero le dijo la verdad a los que lo apoyaron cuando era candidato. Y prometieron libertad de mercado absoluta. Eso sí están cumpliendo. Pero el resultado inexorable de esas políticas, es que disminuye el consumo, van a despedir mas gente (si no no habría vetado una ley tan tenue que sólo limitaba los despidos por 6 meses), van a cerrar PYMES (o "reconvertirse" una jodita que significa que si antes laburaban 20 fabricando, quedarán 5 empaquetando los productos importados), se va a desfinanciar al estado, entrando en una espiral recesiva en la que sólo los sectores vinculados al agronegocio exportador y a la financierizacion de la economía, van a estar bien.
-Pero, se va a armar un gran quilombo si pasa lo que vos decis.
-Y si...pero parece que eso no les preocupa. Se llama "daños colaterales" O también "el precio inevitable de insertarnos al mundo"

sábado, 2 de julio de 2016

CUENTO: CONFIDENCIA.



Era lindo Los Puestos. Así se llama donde yo nací. Es lindo. Claro que es puro campo y monte. Ahora han sembrado mucha soja. Pero cuando yo era chica era todo monte. Teníamos gallinas, cabritos y algunos chanchos. Éramos muchos de familia. Y cerca vivían unos hermanos de mi papá que también tenían hijos. O sea que éramos un montón. Para las fiestas nos juntábamos, venia gente de otros lados y era chacarerear hasta el amanecer. Y al otro día, al río. A bañarse, a pescar sábalos. Tengo lindos recuerdos de esa época. El problema era cuando el papá venía enfermo. Chupado quiero decir. Nos sacaba a todos al campo para subirse a la mamá. Y había veces que hacía frío, porque en Santiago a la noche hay veces que hace frío. A las tres o cuatro de la mañana en invierno hace frío. Hasta alguna vez llueve y todo. Afuera había que salir antes de que se enojara. O se equivocara y se subiera encima de alguna de nosotras. Y entonces buscábamos en la casa de alguno de los tíos un lugarcito. O de algún vecino. Nos arreglábamos. Al otro día, como si nada. Se le pasaba y hasta se podría decir que era bueno y todo. ¿Por qué nadie intervenía y le decía algo? No se le podía decir nada. Por respeto viste?. Encima no se acordaba de nada al otro día. ¿Si extraño mi casa? Y sí, era lindo el monte, nos bañábamos en el rio, salíamos temprano a cazar vizcachas, antes de que amaneciera. Después la mamá hacia escabeche. Era buena la mamá, muy trabajadora y sufrida. Claro que no siempre teníamos todo lo que hace falta. Zapatillas no es tan importante porque uno casi siempre anda en patas. Y la comida, entre lo que conseguíamos en el monte y lo que el tio Juan pescaba en el bañado, no faltaba. Aparte para los festejos, se mataba algún cabrito que el papa o tio Juan asaban. El problema era ir a la escuela. Uno tiene que estar por lo menos limpito y calzado y arreglado, no vaya a ser que crean que uno no la pasa bien en casa. Que uno es pobre. Era linda la vida en esa época, éramos chicos y no nos dábamos cuenta de muchas cosas. Nos parecía natural eso que el papá hacia. Por lo menos, no pegaba, como otros. Al menos en esa época, no pegaba. Empezó a pegar tiempo después, cuando parece que lo echaron de un campo en el que trabajaba desde chango, como peón. Nunca supimos lo que pasó, porque no contaba, pero él cambió mucho. Casi todos los días volvía enfermo y eran los gritos y el desparramo de changuitos en la noche. Y entonces un día, me cansé y me fui. Ya era grandecita, tenía dieciséis. Y el papa se equivocaba demasiado seguido. Me daba lástima por la mamá y también vergüenza. Y vine a parar acá, una prima me contó que acá se gana bastante plata. La señora es buena, nos cuida. Si alguien viene borracho o es pendenciero, ella lo echa, no lo deja pasar con nosotras. Y con la plata que gano, les mando para que estén mejor, especialmente para los changuitos. Cada mes o mes y medio, los visito y les doy plata. Todo sigue mas o menos igual con el papá. Entonces, me quedo unos días y me vuelvo para acá. Claro que no saben en qué trabajo yo. Tampoco preguntan. Bueno, ya hable demasiado hoy no?, ¿vas a pasar?

CUENTO: EL CUMPLE.



Ese no era un día de laburo más.
¿Te vas? Me habías dicho que iríamos a elegir las tarjetas…
Y sí piba, te había dicho, pero tengo que laburar.
Pero si hoy es sábado, vos no trabajas los sábados.
Justamente, por eso, porque los sábados pagan más.
Pero ¿las tarjetas?
El lunes piba, el  lunes. Tengo que laburar porque si no, tu cumple de 15 no va a estar a la altura, no va a brillar. Quiero que brille…  como vos piba.
El piropo apaciguó un poco su ansiedad, aunque proviniendo de su padre, que siempre encontraba alguna manera nueva de halagarla, no significaba demasiado. Se despidieron apenas, como los que están acostumbrados a verse a menudo, en el pasillo, mientras ella caminaba hacia el baño y él ganaba la puerta de calle. El viaje a la fábrica era corto y la costumbre de los años transcurridos haciéndolo, lo hacía más corto aún. Entró en la planta, caminó el largo pasillo gris hasta la sala de máquinas. Allí lo estaba esperando su pupitre de trabajo, donde escribía las órdenes para los trabajos de mantenimiento de la gente a su cargo.
¡Se paró la mezcladora, venga rápido!
“Rápido” estaba de más. Todos sabían en la fábrica lo que significaba la mezcladora parada. En diez minutos la pasta se solidificaba y todas las cañerías se bloqueaban. Solucionar eso era una semana de laburo de mantenimiento con la fábrica parada. Corrió hacia el sector de mezclado mientras le gritaba al operario de sala de control: “cortá la energía que estoy yendo”…
La pucha con esta basura de máquina, debe haberse cortado otra vez ese puto perno del sin fin. Para qué pide uno que cambien el repuesto y compren un sinfín nuevo de una buena vez. Siempre pijoteando, siempre tratando de que todo ande atado con alambre, con tal de no invertir. Total los boludos de mantenimiento le solucionamos todo. Menos mal que vine, pobre piba quería que la acompañe a elegir las tarjetas…
Voy a bajar, asegurate que el boludo ése no me mande la energía mientras destrabo el sin fin.
……………………………………………………………………………………………….      Por qué será que a una le cuentan que hay que portarse bien, que hay que ser buena, que de lo contrario Dios a una la castigaría. ¿Por què no nos dicen cómo se hace para seguir después del castigo? Porque el castigo viene, y viene seguro. Hay toda suerte de castigos esperando, acechando, en cualquier esquina de la vida, hay castigos para elegir (pero nadie puede elegir): enfermedades, traiciones, injusticias, muerte. Especialmente muerte. Mucha muerte, muerte terrible, muerte insoportable. ¿Y quien se pone el sayo del castigo esta vez? ¿Quién cree merecer semejante castigo?
Complicados los festejos de cumple para la piba. La palabra “festejo” resulta insultantemente inapropiada, no sólo para ese “quince” con fiesta ausente. Todos los que siguieron en adelante. Y mire que “adelante” es una palabra linda, una palabra cargada de futuro, incluso a veces eventualmente preñada de optimismo. Pero al alcance de ella sólo estuvo acceder al mero futuro, luchando ferozmente y con muy escaso éxito por desterrar la culpa, la implacable y pegajosa culpa, ésa que le repetía una y otra vez, que ella no tenía que haber cumplido quince, o no pedir fiesta, ni tarjetas ni nada. Su viejo vivo, era el único regalo que la vida le había hecho, que realmente valía la pena conservar, desde que llegó a habitar este mundo. Este mundo ahora regido por quien sabe quien, porque de Dios, ni hablar. Este mismo mundo mutilado para siempre, destrozado por ese inexorable cráter por el que  se había escurrido, también para siempre, su adorado viejo.
Los interminables días por venir, soportando apenas la mera vida, abriéndose un tenue camino entre el dolor y la culpa, sólo pudieron ofrecerle como máximo logro construido duramente, el dulce recuerdo y la melancolía. Ésa que fue, también para siempre, el inexorable telón de fondo de su vida. Y a veces, sólo algunas veces, una muy módica y pálida alegría.

CUENTO: EL VIEJO.



Miró la espalda de su padre, de su tan odiado viejo, de ese que acababa de pegarle y que se estaba yendo, de ése que ya merecía una feroz respuesta desde sus 17 incólumes años en contra de sus definitivos 73. Y percibió la curva que trazaba la espalda de su padre, curva que sin duda había sido esculpida por los tan dolorosamente mal vividos años, la curva de esa espalda cuando se alejaba hacia el comedor dejándole a él en la cocina, enfurecido y todavía con la marca en la cara de la cachetada recibida.
Y entonces percibió su indefensión, la de su viejo, su profunda, su definitiva indefensión, incluso intuyó su tristeza porque él sabía, aunque se negaba a si mismo ese conocimiento, que su viejo también había sufrido en su propia carne ese golpe. Por eso, porque se negaba a esa percepción, igual se precipitó detrás de él, con el puño levantado, lo persiguió, lo alcanzó. Pero la curva que dibujaba la espalda de su viejo insistió en su mensaje, (es difícil resistirse al mensaje de desamparo total que emana de un hombre de espaldas, encorvado y para peor, viejo) y se dio cuenta en ese momento, de que él no era de los que le pegan a los que no se pueden defender, y entonces lo tomó del brazo para darlo vuelta, ponerse de frente a él y ahí sí devolver golpe por golpe, no sólo el último sino todos los de su vida con él. Pero ya era tarde para su furia, porque también vio sus lágrimas, y se acordó además de que él no era de los que le pegan al padre, y entonces sintió crecer dentro de él una oleada de compasión que le abría el alma de par en par, y  junto con el alma, el puño se abrió solo, y los brazos también. Y lloraron los dos.