lunes, 14 de diciembre de 2015
REFLEXIÓN MILITANTE DESPUÉS DE LA DERROTA
Vengo de un pais que, hasta 2003 ya me había acostumbrado a que, desde el gobierno llovían todo el tiempo dificultades provenientes de los desaguisados que cometian los funcionarios que lo gestionaban. Y uno tenía que buscarle la vuelta, cambiar de profesión, ver si se mudaba de barrio, o de provincia...o de pais. Y el éxito en ese "buscarle la vuelta" era raro.
Y generalmente uno terminaba peor que antes. Vendiendo cosas, perdiendo lugares o relaciones...Y vino el 2003 después que gritamos furiosamente en las calles "que se vayan todos" y algunos pusieron muertos..y apareció un flaco bizco, desgarbado y mal vestido que enfrentó nuestro profundo descreimiento y empezaron a llover medidas que antes nunca habían sucedido.
Por ejemplo, decir que nosotros, los jubilados a los que habían saqueado sus aportes y que ni en sueños pensábamos siquiera posible que alguien reparara eso, íbamos a poder jubilarnos era para ni en pedo creerle. Pero lo hicieron. Y muy rápido, Y claro, con eso llegó PAMI (renovado y funcionando cada vez mejor) . Y después nos avisaron que nos iban a dar una tarjeta (Argenta) y créditos baratos...Y lo hicieron. Y TDA para todos con antenas por todo el pais que significó 25 canales (seis de ellos creación desde la nada, estoy hablando de Encuentro, Pakapaka, Tecnópolis TV, Construir TV, Arpegio TV Viajar). Y uno iba a ver futbol a los bares y un día nos avisaron que ibamos a verlo desde la casa en familia y gratis. Y lo hicieron y rápido. No voy a seguir enumerando porque resultaría muy aburrido y todos sabemos cuántos ejemplos mas puedo poner. Se pueden sintetizar en un concepto: Se invirtieron las maneras de relacionarse entre los gobernantes y los gobernados. Antes sucedían los despojos de los mas desfavorecidos que, en siniestra paradoja, se los usaba siempre para ajustar las cuentas de un estado que parecía no haber manera de que funcionara bien. Desde el 2003, empezamos a acostumbrarnos a recibir del estado noticias que mejoraban nuestra realidad. Y fueron muchas, muchísimas.
Así llegamos al 2015. Un año en el que las quejas de muchos tienen que ver con las cadenas nacionales de la presidenta. Pero no con lo que transmite, no con las noticias que se dan en esas cadenas. El problema es que fueron muchas. Hubo mas de un periodista que hizo las cuentas y estableció comparaciones año a año y con mandatarios anteriores. ¿Saben qué? A mi me encantaban esas cadenas. No sólo porque el sólo ver y escuchar a Cristina era un bálsamo para mi alma cuando transmitía esa buena onda permanente no importaba cuáles fueran los ataques que recibía permanentemente de parte de los miserables que se escudan en una libertad de expresión que violan todo el tiempo con sus infames descalificaciones y mentiras. No sólo me gustaban por eso. También porque nunca usó la cadena para transmitir una noticia en contra de nosotros. Todas fueron para aumentar los derechos. Todas nos contaban de nuevos emprendimientos productivos, nuevas empresas, nuevos desarrollos científicos y tecnológicos. Nuevas ideas creativas para que los argentinos estemos mejor. Pero eso fué ninguneado cuidadosamente no sólo por los medios hegemónicos de desinformación, sino por los políticos cómplices de esa corporación mediática que se ha transformado en los verdaderos dueños de pelota en este partido que estamos jugando en la escena política argentina. O sea, el contenido de esas cadenas no tenía ninguna importancia, lo que transmitían ni se mencionaba. El problema era que eran muchas. ¿Saben qué? Voy a extrañarlas.
Y los que ahora han regresado (que son los mismos que habían sido echados en 2001) y que fueron los cómplices de la construcción de la grieta que tanto los afligió, ahora me piden que me sume, que los apoye, que crea en ellos, que van a gestionar para el beneficio de todos. ¡Minga! Primero tendría que perdonarles tanta infamia en contra de nuestra amada Cristina a la que llegaron a acusar de asesinato, entre toda una suerte de infamias varias de todo color y pelaje, durante todos los años en los que fué tan dignamente nuestra presidenta. Y no creo que los perdone nunca. Porque generaron odio hacia alguien que en realidad merecia aprecio, valoración, respeto y amor. Alguien que les arregló el pais. Alguien que puso todo de su vida para permitirles en muchos casos incrementar notablemente sus patrimonios. Entonces no sólo fueron miserables sino profundamente ingratos. No sólo no voy a perdonarlos, sino que no me voy a olvidar de lo que hicieron. Destruyeron la imagen y la credibilidad de alguien que califica muy alto en valores no sólo políticos e intelectuales, sino fundamentalmente éticos. Y sembraron odio en millones de corazones en los que debería haber germinado amor.
Y por eso consiguieron esa tan módica, tan pírrica victoria. Lástima que para nosotros constituye una gran derrota. Habíamos salido del "que se vayan todos". Nestor y Cristina recuperaron el pais y la fe de millones en la política a partir de haber recuperado los derechos de todos los argentinos. Derechos que aumentaban todos los días. Ahora estamos agarrados desesperadamente a esos derechos a ver cómo hacemos para defenderlos de los que volvieron desde esos rincones de la historia, desde ese 2001 que creímos ingenuamente definitivamente sepultado. ¿Y quieren que me sume? ¿Que los vea bailar obscenamente en ese lugar que habíamos recuperado para el pueblo, la Casa Rosada y que agregue mi alegría a la suya de ellos? No señores, festejen ustedes, se lo han ganado con todas esas armas que tan bien saben usar: la mentira, la desinformacion, la construcción de una hegemonía basada en falsedades, en ocultamiento de todo lo grande que se construyó en nuestra Argentina en estos maravillosos doce años.
Nosotros apretaremos los dientes, resistiremos, cada derecho conculcado será una bandera de lucha. Y un reconocimiento a nuestros amados referentes y conductores: Nestor y Cristina. ¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!! ¡¡VOLVEREMOS!!
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